Páginas vistas en total

miércoles, 27 de abril de 2011

Más vivo que nunca

OCHO AÑOS - SEIS MESES
Ocho años parece un tiempo prolongado, sin embargo no alcanza. No alcanza para concretar la transformación que empezó en 2003 y que falta aún consolidar en las entrañas de la sociedad.
Seis meses parece un tiempo corto, pero se ha hecho intraduciblemente largo para extrañar una presencia. Como siempre, aquellos que ven más allá pueden prever hasta lo mas impredecible. Y estaba entonces la mejor, ella quedó al mando.
Hace ocho años se empezó a iluminar nuestro país con una nueva forma de asumir la política y la responsabilidad pública. Parece poco tiempo, perece que hubiera sido recién ayer.
Hace seis meses empezaron a florecer miles de flores, producto de su semilla, porque a él no lo enterramos, lo sembramos
Claudio Cholakian, mi papá.-

lunes, 25 de abril de 2011

Propongo amontonarnos!

Anoche pensaba en como actualizar mi blog, qué escribir. Se me ocurrieron un montón de ideas pero las perdí en el sueño, y ahora advierto que no tengo más conmigo el cuaderno, así es como dejo de actualizar.
Releyéndome descubro mi obsesión por amontonar cosas que son imposibles de amontonar, “un montón de ideas”, el montón de besos también me gusta y ni hablar del montón de planes.
Una vez le dije a alguien que tenía un “montón de planes acumulados en un rincón de mi cuarto esperando por nosotros” increíblemente no funcionó. Cuantas cosas son las que no funcionan, diría que más que las que sí, ahora cuando funcionan no hay nada que las pueda quebrar. Hablo de esas cosas que se sienten en el pecho, que van más allá de todo, ese impulso, esa convicción. Hoy me abrazo a mis convicciones, que son más mías que todo lo que tengo. Son las que me llevan de un lugar a otro casi sin dudar, cierro los ojos y voy. No sé muy bien a donde voy a llegar pero me abren el camino.  Me contaron que de eso se trata, de caminar y no quedarse parado en un lugar, de hacer de un espacio algo gigante para recorrer. Por eso es que hoy me agarro bien fuerte de la mano de quienes me acompañan y voy, caminando, no quiero correr, quiero disfrutar cada paso para no perder nada de vista, mirar siempre al costado, contemplar cada segundo, cada movimiento. Esto es de todos y de uno, pero primero de todos, porque sin todos mis convicciones se quedan solas, girando. Asique vení conmigo, caminemos juntos que vamos por todo, por todo eso que esta amontonado por ahí, en aquel rincón, esperándonos.